La batalla se libra en la mente de tu target

Resulta obvio que todas las empresas quieren desarrollar buenos productos, y que estos ayudarán a la compañía a mejorar sus ventas. Sin embargo actualmente esto no resulta tan fundamental como el hecho de ganar la batalla de las percepciones.

La gente afirma que existe una realidad objetiva y casi todos se erigen en poseedores únicos de la misma, pero la verdad es que a la hora de hacerse con el mercado la única realidad que debe importarnos y la que marca la diferencia, es la que vive cada uno de nuestros consumidores.

Existen tantas realidades como personas, cada uno de nosotros entiende el mundo en relación no solo a los datos sino también a los sentimientos y percepciones y en cierta medida también dependiendo de la gente que nos rodea y con quien nos comunicamos.

targetwebEstas sensaciones personales tienden a ser inmutables y se defienden con gran pasión por lo que es difícil contradecirlas o refutarlas. El consumidor siempre piensa que está en lo cierto. Pongamos un ejemplo, uno de los escenarios donde el hecho de que la percepción es más importante que el producto queda más de manifiesto: las catas a ciegas.

Hace años se realizaron diversos estudios en los que los consumidores probaban dos refrescos de Cola, uno de la marca Coca-Cola y otro de la marca Pepsi. Lo primero que llamo la atención es que cuando se les hizo valorar el producto, sin saber que marca era la que probaban, la mayoría de los consumidores afirmaron que Pepsi tenía mejor sabor pese a que en número de ventas esta está claramente por detrás de Coca-Cola. Pero el estudio fue aún más allá, y se llegaron a investigar los impulsos cerebrales durante las catas llegando a un asombroso descubrimiento.

Cuando probaban la Pepsi a ciegas, los impulsos nerviosos se localizaban fundamentalmente en la zona del cerebro que se estimula ante un sabor agradable. Sin embargo aquellas personas que afirmaban preferir Coca-Cola cuando probaban su bebida favorita a sabiendas de que lo era, generaban los impulsos nerviosos en la corteza prefrontral interna, una porción del cerebro encargada, entre otras funciones, del pensamiento y discernimiento.

De este modo los consumidores no mentían cuando decían que preferían la Coca-Cola, pero lo que quedaba claro era que en su preferencia pesaban más sus prejuicios que su empirismo.

Coca-Cola ha entendido esto y por ello hace años que dejó de vender refrescos y empezó a vender felicidad e incluso “la chispa de la vida”.

¿Quieres saber más sobre “la batalla de las percepciones”?

Sin comentarios.

Deja un comentario

Utilizamos cookies para garantizar que tenga la mejor experiencia en nuestro sitio web.
Más sobre nuestras cookies